lunes, 31 de octubre de 2011

Dulce pecado

A él lo llaman "el duque del pecado" es William Raleigh, el duque de Trent, un famoso truhán poco dado a dejarse ver en sociedad. Ella se dedica a vender flores. Es Vivian Rael-Lamont, cuya vida alejada de la gran ciudad parece perfecta. Pero un día recibe un anónimo con un chantaje: si no consigue un texto perdido de Shakespeare que forma parte de la colección privada de Raleigh alguien va a airear el escándalo por el que tuvo que abandonar Londres.
Vivian teme al duque, y no está preparada para la cruda sensualidad de este hombre. Por su parte, William está intrigado por la dama embriagadora que ha invadido su soledad. Mientras la ayuda a descubrir al chantajista, quiere averiguar también todos sus secretos familiares mediante la más dulce y pausada seducción.

Un hombre que promete

Al margen de ser una de las mujeres más bellas de la Francia de 1849, la mejor virtud de Madeleine DuMais es su inteligencia… que pone al servicio del espionaje británico. Cuando sus servicios son requeridos en el sur de Inglaterra para desmantelar una trama de contrabando, Madeleine no duda en arriesgar su vida por la corona británica.
Al llegar al pintoresco pueblo, llamado Winter Garden, Madeleine conoce al que será su compañero en la lucha secreta: Thomas Blackwood, un hombre diferente a cualquiera que haya conocido antes. Su Competencia, su apostura silenciosa y el misterio que lo rodea encienden el deseo de Madeleine, que prende y prende hasta llegar al rojo vivo, hasta convertirse en un fervor desesperado.

Encantos ocultos

 Aburrida de pretendientes pomposos, la señorita Natalie Haislett desea vivir una historia de amor y aventuras. Suspira por el misterioso Caballero Negro: un ladrón inglés que le ha robado el corazón a distancia con sus legendarias proezas. Para conocerle, Natalie debe recurrir, aunque a regañadientes, a la única persona que conoce al famoso caballero: Jonathan Drake, un donjuán redomado que la cortejó años atrás.
Jonathan accede a acompañarla a Francia, donde se rumorea que se esconde el Caballero Negro. Para despejar toda sombra de duda, viajan como si fueran una pareja casada, compartiendo intimidades que desembocan en la amistad, y besos que despiertan un hambre insaciable... Cuando empiezan a producirse robos a su alrededor, Natalie ya está atrapada en la red de deseo tejida por el hombre de sus sueños.